miércoles, 9 de septiembre de 2026

Miscelánea - El tiempo que importa

 


Por James Cifuentes Maldonado

 

Esculcando en mi álbum digital, buscando una foto que me tomé con mi amigo Helmuth Voelkl, al que aprecio mucho y saludo hoy en su convalecencia, luego de ir y venir varias veces del 2026 al 2020 y viceversa, viendo tanta gente, tantos momentos y tantas imágenes, cada una con su propia historia, me invadió una sensación extraña y una inquietud sobre la forma en que vivimos la vida. No me quería soltar a hacer la reflexión porque este tema es un lugar común prácticamente de todas las personas, con el cliché de que “lo verdaderamente importante es vivir el momento” y, como dice la canción de Camilo Sesto, el agua pasada no mueve molinos. 

La afirmación sobre el valor del tiempo presente me pareció vacía, que no dice nada, porque la realidad es que muchos individuos, dentro de los que me incluyo, no vivimos bajo esa premisa y en su lugar nos alimentamos del pasado, nos angustiamos con el futuro y poca relevancia le damos a lo que nos sucede y lo que vivimos hoy, malgastando horas y hasta días, tiempo precioso, enredados en amarguras de cosas que ya pasaron o fabricando miedos sobre lo que está por venir. 

Para poner la cosa en términos prácticos, una de las situaciones más comunes de pérdida de tiempo y de energía es cuando nos dedicamos al prejuicio, cuando hablamos cosas de las que no sabemos o sobre personas que no conocemos, en esa tendencia que tenemos a creer que todo cuanto pasa merece o requiere nuestra opinión, fenómeno multiplicado a la máxima potencia con las redes sociales. 

En algunos casos, nos devanamos el seso pensando en los motivos que otra persona pudo haber tenido para haber actuado de tal o cual manera con la que me siento ofendido, irrespetado o ignorado, de tal suerte que suponemos cosas y elucubramos, en un desgaste inútil e innecesario, cuando la mayoría de las veces esa persona cuya actitud nos roba la calma ni siquiera se entera del predicamento en el que estamos y muy seguramente su actitud no se originaba en nada que tuviera que ver con nosotros; porque nos puede el ego y olvidamos que cada quien tiene su propio mundo y su propio centro, que no somos nosotros. 

Le conté estas cuitas a mi hija y me permití aconsejarle que trate de vivir en el presente, no de manera retórica, sino de verdad, aplicada con el cuerpo y con la mente en las acciones que le demanden cada día, sin tanta preocupación por lo que ya pasó o lo que viene, porque del pasado solo nos quedan enseñanzas y el futuro solo nos sirve para soñar, en tanto que el presente es la prueba de fuego permanentemente que nos permite demostrarnos a nosotros mismos que no hemos vivido en vano, que, aún con errores, hemos aprendido, que somos mejores y porque al mismo tiempo, con las cosas que hacemos en el ahora, aunque no sintamos que sea así, estamos construyendo lo que seremos y nos pasará mañana. 

Hija, le dije, - Entre tú y yo hay 40 años que hacen la diferencia, tú tienes 40 años para mirar hacia adelante y yo 40 años para mirar hacia atrás, por eso lo que tú me enseñas me es útil ahora mismo, en la ignorancia y la permanente novedad que son mi presente, y lo que yo te enseño a ti te servirá después, cuando la experiencia te permita entender la forma y el tiempo en los que me tocó vivir a mí.

miércoles, 2 de septiembre de 2026

Miscelánea – Batalla cultural en las aulas

 


Por James Cifuentes Maldonado 

Interesante debate al que asistimos recientemente en el programa radial 6 A.M W, entre los congresistas Luis Miguel López  del partido conservador y Laura Daniela Beltrán, Lalis, del Pacto Histórico, alrededor de la iniciativa legislativa planteada por la nueva ministra de educación Viviane Morales, para desmontar, según la funcionaria, la presunta ideologización de la formación en colegios y escuelas. 

Lo que dijo la ministra: "… una tarea importante de este Gobierno es restaurar principios, valores, sacar la ideologización del país y respetar el derecho de los padres en la educación; muchas veces los padres ni siquiera saben lo que se les está enseñando a sus hijos y estamos revisando los materiales escolares todos, para garantizar que de verdad los padres lleven a cabo su labor de cuidado y de seguimiento de la educación (…) especialmente en el programa de educación sexual integral". 

El representante López manifestó su oposición al adoctrinamiento que se estaría haciendo de los escolares en el actual modelo de educación en Colombia e hizo un llamado para que los padres de familia recuperen o tengan un papel más protagónico en la formación de sus hijos.  Al consultársele sobre la forma en que él considera se estaría materializando la ideologización de la educación, no supo citar casos concretos; situación que fue aprovechada por la representante Lalis para señalar categóricamente que el representante López estaba faltando a la verdad, y que, desde cuando se dio esta discusión en Colombia, nunca se ha demostrado que exista material pedagógico ni las famosas cartillas en las que se dice, se está haciendo apología de la orientación de género en Colombia. 

Sobre la cultura Woke la representante Lalis hizo la precisión en que en realidad se trata de un movimiento cultural,  que en su momento tuvo que ver con las luchas raciales en los Estados Unidos y luego con la reivindicación de los derechos de la de la minorías y la inclusión de las mismas en la sociedad y no como se está interpretando actualmente por las comunidades religiosas, en el sentido de estar generando una adoctrinamiento en favor de la orientación de género; en su lugar, aseveró la representante, lo que queda en evidencia es que el representante López desconoce el contenido de los currículums académicos de los colegios y escuelas de Colombia. 

El periodista Jorge Espinosa, dando alcance a la frase utilizada por la ministra Morales, en el sentido de qué de las aulas de los colegios había que “sacar a Marx para meter a Dios”, le pregunta al representante López si esa propuesta no es está igualmente cargada de ideología, planteamiento que el político no supo responder ni desvirtuar. 

Al final, de la postura del representante López y del gobierno, lo que ha quedado en el aire es la intención decidida de excluir la educación sexual en los pénsum académicos, para que ese tema sea del resorte exclusivo de los padres de familia, a la usanza antigua, donde los temas sexuales o de reproducción eran tabú. Esto es lo que en la era del tigre han venido llamando la “batalla cultural”, que de entrada se vislumbra inconveniente porque ese nombre denota un ánimo de confrontación pero porque además desconoce que el espectro de la cultura de una nación es mucho más amplio y necesariamente debe comprender la pluralidad. 


Adenda. El tema religioso es taquillero, por la innegable importancia que reviste el componente espiritual para los seres humanos, pero sucede que defender la existencia de Dios es una creencia, tan respetable como decir que Dios no existe. Por eso el Estado colombiano es laico, según lo dicta la constitución,  y por lo tanto la educación debe estar al margen de esa discusión.

miércoles, 26 de agosto de 2026

Miscelánea - Mujeres de Ataque



Por James Cifuentes Maldonado

Para que entendamos un poco cómo se gestionó el desastre del 10 de agosto en Pereira, en los momentos más críticos, les comparto el enlace de un video correspondiente a un programa que, con un enfoque muy humano, ha venido realizado la Universidad Externado de Colombia, en colaboración con los medios de comunicación RCN y NTN24, para los cuales va mi reconocimiento. El programa se llama MUJERES DE ATAQUE, y aquí les dejo el capítulo más reciente. https://youtu.be/GrDi5eewHv4?si=Ic-4VUplHCJR1tti

Ya han pasado 15 días desde cuando la tierra tembló y Pereira quedó como si la hubieran bombardeado, con un centenar de víctimas mortales, miles de heridos y un número inmenso de inmuebles destruidos, en un caos que inicialmente debieron gestionar y resolver dos mujeres pereiranas, Dayana Andrea Gómez Jiménez, desde la  DIGER y Nataly Calderón Melo, quien estuvo al frente del Cuerpo de Bomberos. Para ellas mi admiración, mi respeto y mi gratitud.

Quienes vivimos en sociedad, en pueblos y ciudades, e incluso al interior de nuestros hogares, normalizamos la organización y el funcionamiento de las cosas; me explico: Estamos acostumbrados a ver los hechos y los resultados de las acciones de la organización pero no nos cuestionamos ni consideramos todo lo que debe suceder para que esos resultados se vean. Usamos un puente, entramos a un edificio público, andamos por las calles recién barridas, jugamos en un parque, nos transportamos en el sistema masivo, usamos los servicios públicos de aseo, agua, energía y telecomunicaciones, y cuando esos servicios tienen deficiencias o son insuficientes obviamente nos quejamos, pero casi nunca imaginamos lo que hay detrás, no nos preguntamos sobre todo lo que debe suceder en la administración para que esos servicios se presten; y no solamente se trata de dinero, aquí lo fundamental es LA GENTE, la gente que hace todo aquello que no sabemos cómo se hace, pero que nos sirve y nos beneficia. 

Esta  realidad es mucho más sensible y más compleja cuando se trata de la atención de las emergencias, de las respuestas inmediatas que deben disponerse desde las entidades estatales frente a los desastres naturales, como acaba de suceder en Pereira, que nos dejó tan golpeados.  Muy poquito sabemos de todo lo que se debe planificar y todo lo que se debe hacer para que lo inevitable y lo incontenible, como un terremoto, no tenga consecuencias más graves; casi nada sabemos de quiénes son las personas  que toman las decisiones en los momentos más difíciles, en los casos en los cuales no pueden dudar ni vacilar; ignoramos las condiciones de los hombres y las mujeres que oficialmente han asumido el rol de atender las emergencias en cada sitio, arriesgando sus vidas en el acceso a edificaciones derruidas, asegurando los sitios para que la tragedia no se extienda, salvando vidas o, lo más triste, recuperando los cuerpos de quienes han muerto.

Adenda. Crédito para los concejales Jhon Esteban Gañán, Carolina Herrera y Carlos Hernán Muñoz, quienes, con toda la contundencia, han reivindicado el trabajo realizado por la anterior directora de Bomberos, reclamando unas disculpas públicas de quien llegó a reemplazarla y que, según ellos, le faltó al respeto a una mujer que hizo lo que tenía que hacer en las horas más oscuras de la crisis.

miércoles, 19 de agosto de 2026

Miscelánea - 114 segundos de terror


 Por James Cifuentes Maldonado 

Siempre presumí de mi serenidad en los eventos naturales, especialmente en los temblores de tierra, lo que me permitía incluso apersonarme de la situación y ayudar a otros a guardar la calma y poder evacuar con seguridad el lugar donde estuviéramos.  En esos momentos, no perder de vista lo que pasa en el entorno es de suma importancia para salvaguardar la integridad física propia y la de otras personas. Imaginemos lo que puede pasar si en estas situaciones todos nos volvemos histéricos y corremos como locos sin dirección, nos arrolla un vehículo o nos descalabra el muro o la teja que no vemos caer. En los eventos del 79, del 95 y del 99 yo tengo claro en qué lugar de Pereira estaba y recuerdo exactamente lo que sucedió antes, durante y después, recuerdo que ayudé a otros.   

Sin embargo, esa cualidad mía no funcionó tan bien el pasado lunes 10 de agosto; a mí, como a casi todos los que nos ha tocado esta tragedia, me pareció que todo había terminado; entré en pánico y mi mente aún se niega a recordar y visualizar lo que pasó en esos 114 segundos que dicen que duró el terremoto, que hoy se ven como una eternidad; yo sabía que en 2 minutos se podía perder o ganar un partido de futbol, pero no llegué a pensar que en ese lapso tan corto se pudiera acabar el mundo, por lo menos mi mundo; en esta ocasión especialmente me aflige no recordar haber ayudado a nadie; mis instintos solo se ocuparon de mí mismo, y eso me da mucha pena. 

A las 7:33 de ese día pagué la mensualidad en el parqueadero en Ciudad Victoria, crucé el túnel que conduce al edificio Torre Central y al centro comercial; justo cuando salía, antecitos de la exposición de arte de Germán Ossa, a las 7:34, el suelo empezó a trepidar, era un movimiento vertical, como cuando pasa el Megabus, alcancé a imaginar el articulado y cuando estaba cavilando que eso no era posible porque estaba muy lejos del carril, la trepidación cambió por un zarandeo de fuerza descomunal de oriente a occidente acompañado de un sonido que no puede ser otro que el sonido del infierno; literalmente la tierra bramaba y los dos edificios entre los que me encontraba crujían y se balanceaban lanzando material al aire; en el medio, la imagen del edificio Perla del Otún que literalmente bailaba, en los resortes que dicen que tiene. 

De manera automática crucé todo el corredor y al final del mismo, sin recordar haber subido las escaleras, me vi parado en el andén de la calle 18, envuelto en una espesa polvareda que al disiparse un poco me dejó ver una muestra de lo sucedido; las edificaciones cercanas a la cerrera 11 ya no estaban y el Hotel Victoria estaba inclinado hacia la izquierda, doblegado pero sin caer, en medio de la destrucción. 

Caí en cuenta que minutos antes mi esposa había subido al piso 9 de Torre Central, sentí el horror como nunca lo había sentido, porque creía que ese edificio se había derrumbado; corrí despavorido por la peatonal, y doblé sobre la calle 17, cuando aún caían ladrillos del Edificio de Rentas, y sobre el semáforo estaba ella, cruzando hacia la plaza; nos miramos, no nos abrazamos pero al unísono gritamos ¡los chicos! … Los chicos estaban bien, pero la ciudad estaba arrasada, con un centenar de pereiranos menos y cubierta por un dolor imposible de olvidar.

miércoles, 15 de julio de 2026

Miscelánea - Carta los argentinos


Por James Cifuentes Maldonado

 

Queridos hermanos argentinos, cuando estamos en la recta final del Mundial de Futbol 2026 y su selección se ha ganado un cupo entre los 4 equipos que optarán por levantar nuevamente la copa, ya que todos los semifinalistas ya la tienen en su estantería, me dirijo a ustedes para contarles lo difícil que ha sido la decisión de “hinchar” por la albiceleste, en contra de todo mi entorno en este país mío que aun respira por la herida de esa Copa América de 2024, que nos arrebataron con ese gol agónico de Nico González, nombre que hasta hace poco me chocaba pronunciar. Voy a hacer fuerza por Argentina a pesar de que la mayoría de mis paisanos le apuestan a Inglaterra.

Salvo el 5-0 de 1993 en el Monumental y el partido aquel en el que Martín Palermo erró tres penaltis, la historia pone a Colombia bajo la superioridad gaucha que siempre se sale con la suya y nos supera a punta de garra, apretando los dientes y con esa actitud fastidiosa y provocadora con la que sacan de casillas a todos sus rivales, receta que actualmente aplican a la perfección esas bellezas del Cuti Romero, Leandro Paredes y Rodrigo de Paul, a los que aborrecemos pero al mismo tiempo pensamos ¡qué bueno tener un jugador así en nuestro equipo!

No solo los colombianos les tenemos tirria; en el presente mundial el mundo ya se ha dado cuenta de que ustedes son muy suertudos o es que hay una mano invisible que siempre les ayuda, ejemplos: Les dieron sedes que implicaron desplazamientos mínimos entre partido y partido; en el camino a cuartos, aunque tuvieron dificultades como con Cabo Verde, se enfrentaron con seleccionados sin títulos y de la parte baja del ranking mundial, y, para completar, Messi, la pulga, que debió ser expulsado en el primer partido por una falta aleve contra un rival, que el árbitro pasó por alto, ya acumula 8 goles y es más estrella que nunca.

Sin embargo, me late que en el fondo la bronca que les tenemos a los argentinos, en el futbol, por supuesto, salvo por las dudas en las decisiones arbitrales que siempre los favorecen, es más que eso, quizás hay algo de envidia, porque nunca hemos logrado tener un equipo como el que ustedes tienen ahora, un puñado de jugadores, algunos con caras de niño que, cuando se les acaba el talento y se les embolata el resultado, sacan ese plus, esa fuerza extra que les permite remontar y ganar, más guapeando que jugando.

He buscado razones para alentar por Inglaterra, y francamente no encuentro ninguna, mientras que con Argentina me identifico por muchos motivos, entre otros, el idioma, el tango, Soda Stereo, Les Luthiers, el asado, el vino Malbec, la admiración por Francisco, el Papa futbolero y la extensa geografía de un país que en 2009 tuve la oportunidad de recorrer en bus, desde Buenos Aires hasta la Patagonia, pasando por Mendoza, donde pude comprobar que los argentinos son gente chévere, siempre que a los hombres se les hable de futbol y de política y a las mujeres no se les lleve la contraria.

Es posible que no se lo merezcan, pero contra Inglaterra, equipo más compacto y quizás con más méritos, este miércoles seré argentino, porque, así como me cuesta mucho preferir al hijo del vecino, no soy capaz de sacarme el alma suramericana.

Adenda. Argentina merece jugar la final, … y también merece perderla.

miércoles, 1 de julio de 2026

Miscelánea - La campaña no acaba

 


Por James Cifuentes Maldonado 

 

Históricamente cada elección ha tenido su intensidad, que luego solía ser olvidada, porque, hasta ahora, lo bueno de estos procesos era que pasaban, la vida volvía a la normalidad y cualquiera que fueran los resultados, nos apropiábamos de la llegada del nuevo mandatario al que simplemente habríamos de gozar  o de sufrir, según la perspectiva. Sin embargo, yo no recuerdo una campaña tan tóxica y tan desgastante, desde muchos puntos de vista, como la que acabamos de sortear a la presidencia de Colombia, y que al parecer no termina, por los ecos y las quejas que resuenan por parte del gobierno electo que pretende que el aparato estatal quede congelado hasta el 7 de agosto, para que no le amarren cargos ni le raspen la olla, frente al gobierno saliente que quiere seguir acomodando sus fichas y, para completar, ha salido ahora con el galimatías de la desobediencia civil pacífica, por aquello de la múltiple nacionalidad de Abelardo de la Espriella. 

Tengo la percepción de que esta vez el ambiente de confrontación no va a parar y que nos iremos así por los próximos 4 años. Pareciera que no basta con los reconocimientos de los ganadores y de los perdedores, como ya ha sucedido, sino que habría que ir más allá, quién sabe hasta dónde, en el desprestigio mutuo de las partes que pretenden continuar la discusión, desbordando los límites políticos, entre quienes simplemente deberían dedicarse unos a gobernar y los otros a oponerse activa y reflexivamente sobre aquello que no les parezca, como lo dicta una real y sana democracia. 

Por la forma en que la campaña ganadora hizo su propaganda quedaron varias, digamos “heridas”, que no deberían serlo, por lo frívolo del tema en el que se ambientaron, aunque de ninguna manera irrelevante; me refiero al acierto de la campaña de los defensores de la derecha de incorporar a su publicidad los colores de la bandera como telón de fondo de su mensaje patriótico, que tanto éxito les significó, potenciado ello además por la muy conveniente circunstancia de que las últimas semanas del debate electoral coincidieron con el inicio del Mundial de Futbol, en medio de constantes polémicas, por un lado por el uso de la camiseta de la selección de futbol, que ya no se supo si era un acto de entusiasmo por la tricolor o un acto velado de proselitismo y en algunos momentos hasta de provocación, y, por otro lado, las aparentes posturas políticas de los jugadores. Por suerte prevaleció la prudencia, la mayoría se tragó el sapo y la cosa no trascendió. 

Pero el daño ya estaba hecho, muchos se previnieron, evitaron ponerse la camiseta y le cogieron pereza al mundial, un evento, en esta ocasión, llevado al máximo nivel del mercantilismo y de la indolencia, donde se cantan canciones fraternas y de unidad, mientras el mundo arde en guerras, se persiguen y se reprimen inmigrantes, en tanto la gente compra entradas de 3000 dólares  y el show se refuerza con una pausa por tiempo para hidratación (léase, para vender más pauta). 

En mi caso, ya elegido el tigre y cuando vencí el cargo de conciencia por entretenerme con futbol y alimentar la egolatría nacional, mientras el mundo resiste y la sociedad colombiana se odia, me puse la camiseta pero ese mismo día tembló en Venezuela dando lugar a un desastre cuyas dimensiones aún no se saben, pero que se vislumbran terribles. 

He celebrado el paso de Colombia a segunda ronda y las proezas de Ecuador y Paraguay, pero pesa más el sentimiento de culpa que la alegría.


miércoles, 24 de junio de 2026

La “patria milagro”, sin milagros.

 

               Foto:noticias.autocosmos.com.co

 
Por James Cifuentes Maldonado
 
 
Mucho me pregunto por el motivo que nos enfrenta; unos quieren que la economía fluya y que el éxito sea de los mejores, de los más trabajadores y de los más emprendedores, como en una especie de selección natural, pero no tanto para mejorar y preservar la especie como la de Darwin sino la nuestra, la versión criolla del “sálvese quien pueda” y que en la vorágine de los mercados “coma más hojaldra el que más saliva tenga” y del otro lado, en el otro espectro, hay muchos que esperan que igualmente la economía funcione, porque la historia ya nos ha comprobado que no hay otra verdad más palmaria que la del valor del capital para construir prosperidad, esos que al mismo tiempo esperan que el Estado genere las correcciones que lleven a nivelar la cancha para aquellos que tienen menos oportunidades y que necesitan que la legislación tenga enfoques diferentes, que piense en las minorías, en los menos poderosos, para que accedan al bienestar y a la realización dentro de la sociedad.
 
Esas dos visiones a las que me he referido son las que estuvieron en juego el pasado domingo con el resultado que ya conocemos. La democracia ha decidido que retornemos a los valores y principios conservadores de la derecha, lo cual no puede significar que debamos seguir en una confrontación tratando de eliminar la visión del progresismo que no ganó, y mucho menos ahora cuando las dos orillas ideológicas predominantes en Colombia han quedado prácticamente emparejadas y cuando ambas son legítimas e incluso están llamadas a complementarse. La disputa por el poder ya está resuelta, la institucionalidad ha funcionado, para los próximos 4 años el modelo económico ya está elegido; en adelante la preocupación y la energía debe centrarse en permitir que los llamados a gobernar gobiernen para todos, como lo han prometido.
 
Quienes me conocen saben que soy un hombre de buena fe, no comulgo con la premisa aquella de que “piensa mal y acertarás”, soy optimista y bien intencionado por naturaleza, lo que me lleva quizás a la ilusión, que alguien podrá llamar ingenuidad, de pensar que la forma tan agreste en que se dio la campaña por la presidencia de Colombia, sobre todo por el lado de las toldas del felino, ha sido solo estrategia y táctica y que el tigre dejará atrás los discursos para su sola manada y asumirá la voz del estadista que necesitamos para aproximarnos al sueño de país de todos, no solo de la mitad.
 
Adenda 1: Yo soy de los que porfían en creer en el romance, en la fantasía, en el buen humor, en la poesía y en el amor, de los que seguimos “firmes” pero en creer que la humanidad puede ser mejor. Tenemos nuevo Presidente, como Jurado que fui y como colombiano, estoy tranquilo con el resultado, cuya estrechez deja muchas reflexiones. La abultada votación total es un triunfo de la democracia. Me inquieta sí que el presidente de la Espriella anunciara la “Patria Milagro”, aclarando que él no va a hacer milagros; el tiempo nos dirá eso con qué se come. 
 
Adenda 2. Veo la jugada del Cucho Hernández que dio lugar al tercer gol de Colombia contra Uzbekistán, y concluyo: A veces lo más meritorio no es nuestra propia gloria, sino ser parte de la gloria de todos. James Rodríguez pasó a la historia por 6 goles, en especial uno; el Cucho será recordado por una asistencia.

sábado, 13 de junio de 2026

El Grupo Firme en Pereira



Por James Cifuentes Maldonado 

 

Una de las cosas que nos suceden con la edad y que nos avisan que nos volvimos viejos, es que perdemos el gusto a los espectáculos masivos, ir a conciertos ya no nos interesa tanto cuando pasamos de los 50 y menos cuando le perdemos el paso a la actualidad musical, cuando ya no sabemos cuál es el artista del momento y no sabemos qué canta.  Hace unos dos años alguien me recomendó “El Beneficio de la duda” la canción del Grupo Firme, la escuché y de una, sin duda, la sumé a mi lista personal de Spotify. 

Me impresionó la fuerza y la capacidad de la interpretación que hace el vocalista principal de la agrupación. Pero hasta ahí;  luego me di cuenta que el Grupo Firme al igual que otros exponentes del género Regional Mexicano y la llamada Música de Banda, prácticamente se tomaron el gusto de gran parte de la juventud en Colombia. Anoche tuve la oportunidad de comprobarlo con cierto asombro. Acompañé a mi hijo al concierto, donde además de ver en escena a Jessi Uribe y a El Binomio de Oro de América, disfruté de “La Última Peda”, el show del Grupo Firme, ambientado inicialmente por la Banda Siempre Firme, igualmente de gran calidad.   

El espectáculo muy bueno; el vocalista principal, Eduin Caz, sensacional, nunca había visto una entrega y un compromiso de un artista con el show y con la premisa de agradar a la gente como el de este señor anoche.  La segunda voz igualmente muy buena pero creo que el sonido no le ayudó; pero quizás tenga que ver más con el hecho de que Eduin tiene un chorro de voz tan potente que hace ver poco al resto.  En fin fueron 3 horas de canciones, entre originales y covers muy bien adaptados con ese gusto especial que tienen los instrumentos de viento, con ese sello mexicano que tanto ha gustado y tan alineado con la música Popular nuestra.  

El aforo en el estadio quizás no fue el esperado; calculo que asistieron unas 15 mil personas, tal vez menos, pero los que fueron y se quedaron hasta el final se lo gozaron, los artistas, la organización y el empresario del evento cumplieron.  La preocupación que yo tenía sobre afectaciones a la infraestructura del estadio, considerando que lo están interviniendo para modernizarlo, fue infundada porque todo, hasta donde vi salió, bien. Hubo orden y cuidado.  

El aspecto que no me pareció tan positivo y que corresponde a los adultos morigerar y precisar a los jóvenes, es que el show entre canción y canción fue muy insistente e inductivo a la ingesta de alcohol; yo entiendo que es una fiesta para alegrar el espíritu, no en vano se trataba de “la última peda” y que los patrocinadores son las licoreras que deben hacer su negocio; pero tanta insistencia en que la gente bebiera me impresionó y me pareció desmedida; o quizás simplemente la razón es que me volví viejo.  

Como no hay felicidad completa, nos quedamos con las ganas de escuchar EL AMOR DE SU VIDA, el tema más sonado del Grupo Firme.  

Aquí les dejo mí registro en vivo de la canción que hizo conocer a la banda en Colombia, El beneficio de la duda, y que anoche pagó la boleta, aunque cantaron muchas otras que yo no me sabía, pero los chicos sí.  

https://youtu.be/2n7mjsAFXUQ?si=4a_ak4RcsqETIL4K 

 

jueves, 28 de mayo de 2026

Miscelánea - Especial de elecciones.

 


Por James Cifuentes Maldonado 


Lo que yo veo en la mesa para este domingo en las presidenciales: 

Quienes piensan votar por Iván Cepeda, más o menos saben cómo sería un gobierno de izquierda, por lo que ya se ha visto en este cuatrienio en el que termina la primiparada progresista encabezada por Gustavo Petro, con una mayor reivindicación de la justicia social, sin duda, pero con una gran torpeza en la forma de comunicar sus decisiones, en la conformación de su burocracia y sin poder desmarcarse de los escándalos y de la sombra de la corrupción. Permanece en el aire la incógnita sobre el genio y el talante de Cepeda como gobernante, tan diferentes a los del fogoso e imprudente Petro. Punto a favor de Cepeda, su reflexividad, su pausa y su serenidad; punto en contra, precisamente esos mismos atributos, que no le permiten el histrionismo y el tremendismo con el que a la gente de hoy le gustan las campañas. 

Quienes piensan votar por Paloma Valencia, y no solo ellos, en realidad todos los colombianos, ya saben cómo sería su gobierno, porque el sector latifundista y agropecuario que representa ya ha gobernado, lo hizo en los 8 años de Uribe, en los primeros 4 de los 8 de Santos y en los 4 de Duque. En este caso no hay novedad ni misterio, ya se sabe cómo opera su mano dura y su corazón grande. Punto a favor para Paloma, que es mujer; punto en contra, que su jefe de debate, al que ella le dice papá, es un histórico de la política que se niega a jubilarse y que cada vez que habla le quita votos a la candidata. 

Quienes piensan votar por Abelardo de La Espriella, no tienen ni idea de cómo será un gobierno suyo, porque carece de antecedentes políticos y porque ha pasado por encima de los dirigentes tradicionales, tomándose a la fuerza el liderazgo de la extrema derecha en Colombia, aunque la principal razón que  hace impredecible a de la Espriella, su carta de presentación, es su éxito defendiendo los intereses de personas (clientes) de dudosa reputación que la opinión pública ha considerado por anticipado culpables, lo que por sí solo no es cuestionable, porque se trata de un ejercicio profesional y todos, hasta los más crueles delincuentes, tienen derecho a la defensa; lo inquietante es que el próspero abogado, autodenominado tigre, pueda llegar a “defender” los destinos del país con la misma oscuridad ética y moral y los mismos esguinces jurídicos con los que ha ganado sus juicios, con el daño que eso le pueda hacer a la sociedad colombiana. Punto a favor para Abelardo, su capacidad de leer el momento actual de una sociedad polarizada y hablar como a las mayorías les gusta que les hablen. Punto en contra, su tendencia a sobreactuarse con su humor y su locuacidad, que le hacen ver chabacano y poco serio. 

Y finalmente, quienes pensaban votar por Sergio Fajardo o por Claudia López, o aún siguen con esa intención, deben estar muy tristes, porque esos candidatos que eran los que más se acercaban al pensamiento de centro y que más representaban la moderación, sacrificaron sus oportunidades en el altar del egoísmo, perdieron como cuando la Selección Colombia pierde el partido porque todos los jugadores quieren meter el gol, porque no entendieron que podían jugar como equipo. Para estos candidatos no hay nada a favor, a pesar de sus calidades todo está en su contra, porque la razón de su fracaso es que en la radicalización de la sociedad actual el centro no existe y la gente no quiere moderarse. 

Lo que ha de ser, que sea.


martes, 28 de abril de 2026

Miscelánea - Michael



Por James Cifuentes Maldonado
 
Cuándo se creía que las aplicaciones de streaming, las redes sociales y la multiplicación de las pantallas, habían hecho olvidar el cine como una alternativa de entretenimiento, encontramos que nuevamente la gente se está animando a ir a la salas, a ver producciones en gran formato, para sentir lo que sólo se puede sentir en un teatro, con el sonido envolvente, el olor de las crispetas y ese sabor inconfundible del perro caliente que solo hacen en Cine Colombia o en Cinemark.
 
Pues bien, la semana pasada me dejé tentar por una invitación a ver la película Michael,  y de verdad que no me arrepiento ni un minuto de haber acompañado a mi prole a ver tan excelente producción.  Si de antemano nos dicen que van a dar una película que habla sobre la vida de Michael Jackson, pues uno se puede imaginar muchas cosas, pero muy seguramente quienes vivieron la época, las personas de mi generación y que conocieron todo el desarrollo de la carrera artística del Rey del Pop, muy seguramente imaginarían que se trataría de la parte oscura y no de la más brillante.
 
En un poco más de dos horas nos muestran los inicios de Michael Jackson al interior de su familia y de la agrupación que su padre conformó con todos sus hijos, y que llamó los Jackson 5, de donde luego se hizo muy difícil que Michael que era la estrella principal se separara para construir su propia historia de éxito.  Lo que vemos allí es un padre obsesionado porque sus hijos triunfen y al que se le va la mano en la disciplina, llegando al maltrato, en especial de del más pequeño que luego se haría gigante, Michael. 
 
Además de su genialidad, lo que sobresale en Michael es que es muy diferente, de otro nivel, con su voz suave y sus maneras delicadas y una aparente debilidad, que en realidad esconde una personalidad arrolladora, de carácter, de persistencia, y sobre todo de creatividad aplicada a la música y a todo lo que de ella se puede derivar, no solamente canciones, sino además videos y grandes coreografías con los que revolucionó la industria audiovisual, de la mano de su principal aliado, el productor Quincy Jones.
 
La película, que se desarrolla con gran respeto por sus protagonistas, con gran pureza y cero  morbo, nos da un paseo por los momentos más fulgurantes y especiales de la vida de Michael Jackson. También algunos pasajes de dificultad como cuando tuvo que lidiar con su padre en la disolución de los Jackson 5 o cuando, rodando un comercial, sufrió graves quemaduras en su cuero cabelludo.   
 
Al final, pareciera que la película queda inconclusa, pero no, simplemente se acaba en el momento en que Michael toca el punto más alto de la gloria, en uno de sus conciertos más memorables, Live at Wembley, en Londres. Después de todos sus éxitos y todos sus premios y de toda su fama y toda su fortuna, todos sabemos lo que siguió en la vida de Michael Jackson, pero no nos debe importar; vale más conservar en la retina al cantante y al bailarín que inspira y sigue inspirando a muchas personas.
 
Hay que ver Michael, una película que pone nuevamente sobre la mesa el complejo tema de la descalificación moral que en un momento dado podemos hacer de los artistas, olvidando que son humanos, e incluso llegándolos a destruir, desconociendo lo más valioso e irrepetible que tienen, su talento.


martes, 14 de abril de 2026

Miscelánea - Vivir es esperar la muerte, pero entretenido

 



Por James Cifuentes Maldonado  


Normalmente juzgamos el entretenimiento en las pantallas como algo fútil, frívolo o liviano, que pudiera ser prescindible o despreciable, y la verdad es que, indistintamente del tipo de contenido, el consumo es necesario. Yo, por ejemplo, no veo novelas, no soy afecto a la ficción y definitivamente no gusto del terror. Sobre este último género, creo que tengo una tuerca floja o algo así porque sin importar la calidad de la producción, el terror no produce nada en mí, salvo sueño y aburrimiento. 

De las muchas formas de entretenimiento que tiene la industria audiovisual, me quedo con las series, especialmente cuando se basan en hechos históricos o en literatura como novelas o relatos épicos. Al respecto tengo mi propio escalafón que les voy a compartir:   

VIKINGOS: Cualquiera diría que sólo es sangre, batallas y violencia de unos barbaros conquistando territorios, pero en realidad esta serie me ayudó a entender la carga espiritual de la religiones, por la forma en que se mezclan las culturas, la nórdica animista y liberal y el cristianismo precursor de la culpa, la penitencia y el perdón, llevado a Escandinavia, extraído precisamente de los pueblos invadidos y arrasados por los vikingos. 

BREAKING BAD: Esta serie muestra con total explicités y crudeza, la transformación de un hombre bueno, el profesor de química Walter White, hasta convertirse en el más despiadado de los criminales, movido por objetivos en principio nobles, fabricar sustancias prohibidas, metanfetaminas, para financiar su tratamiento contra el cáncer, lo que luego, por su genialidad y “éxito” se sale de Control, convirtiéndolo en un ser inimaginable para el mismo y su familia. Esta serie, al igual que El Padrino y la Casa de Papel, nos pone a dudar sobre nuestra escala de valores y sobre el lado que ocupamos en el mundo, ya no sabemos quiénes son los buenos y quiénes los malos. 

GAME OF THRONES: Quizás la más fantástica de las series de mi lista, pero con una calidad en sus historias, en sus actuaciones, en sus locaciones, en su fotografía, en sus escenas y en sus efectos especiales, que permiten decir sin dudar que es una de las mejores. Esa combinación de ficción, de dragones, brujería, novela caballeresca, de religión y de política, en esos reinos tan parecidos a la Europa medieval en la disputa por el Trono de Hierro, el máximo posible, es sencillamente fascinante. 

SIX FEET UNDER: Se trasmitió en USA entre 2001 y 2005; no entiendo, por qué vine a enterarme de ella hace dos meses. Dos metros bajo tierra, título en español, es una serie que no deja indiferente a nadie, por su temática sobre la cultura de la muerte y las implicaciones para una familia que en su propia casa  administra una funeraria y vive de manera singular del negocio de reconfortar a los deudos y despedir a los muertos. “Vivir es esperar la muerte, pero entretenido”; la frase se me ocurrió, producto de una profunda reflexión en la que me he quedado, luego de ver esta impactante serie, donde todos los miembros de la familia Fisher son protagonistas, enseñándonos con sus dramas que no importa cuánto calculemos nuestras acciones, al final siempre seremos una hoja en el remolino de la vida y nuestro destino morir, luego de una suma de casualidades. 

Ahí les quedan pues mis entretenciones recomendadas.

martes, 7 de abril de 2026

Miscelánea - La desviación del cuarto poder

 


Por James Cifuentes Maldonado 

En la víspera de Semana Santa, fatigado por la recurrencia de los temas en la emisora y el mismo carrusel de noticias, decidí apagar la radio, mamado de tanto escuchar hablar de Ricardo Roa y su posible salida de la presidencia de Ecopetrol, por cuenta de negocios de dudosa ortografía. 

Normalmente escucho Caracol, pero les confieso que ya no tengo ni idea qué sintonizar, porque no me puedo quitar la permanente sensación de que en Colombia a las noticias “les meten” la mano, que los medios  no son confiables; los medios tradicionales, porque obedecen a los intereses de los dueños y los medios alternativos, los originados en la  proliferación de la tecnología y las redes, porque necesitan audiencia y monetizar los clics a como dé lugar. 

El hecho es que ya en Pascua, intentando retomar la rutina laboral y ponerme al día en el nuevo acontecer de la nación y del mundo, enciendo la radio y ¡oh sorpresa! la conversación sigue siendo Ricardo Roa y la insostenible situación como presidente de la petrolera colombiana; ahí siguen los periodistas con el sambenito de que el alto ejecutivo tendría que apartarse de su cargo, para no afectar la reputación de la empresa y especialmente el comportamiento de la cotización en bolsa.    

Entiendo que lo que ha pasado en este caso del señor Roa es que éste adquirió un lujoso apartamento en Bogotá en condiciones tales que no es claro ni transparente de dónde procedieron los recursos, ya que el pago se habría hecho por parte de un tercero, teniéndose indicios de que ese pago lo habría hecho un empresario del sector minero energético, generando un presunto conflicto de intereses, y para agregar una nota más escabrosa al asunto, se dice que el señor Roa remodeló el apartamento y que el pago de la remodelación, según cuenta el arquitecto que la llevó a cabo, se habría hecho en efectivo que se le fuera entregado en una caja. 

El asunto ya está siendo investigado por la Fiscalía y, por sus características, es de suma gravedad; pero son precisamente las autoridades en el marco de los procedimientos y con el rigor correspondiente, las llamadas, a establecer la realidad de los hechos y que, de las probanzas que resulten, se hagan las imputaciones y se desprendan las consecuencias respectivas. Pero no, en lugar de esperar a que ello suceda, la prensa colombiana se ha dedicado en este caso, en particular a hacer un despliegue que desborda la misión de informar, al punto que, por el tono en que los periodistas se refieren al señor Roa, pensaría uno que han tomado partido y que hablan en favor o en representación, no de la opinión y de la moralidad pública, sino de alguien o de alguna causa en particular. 

A ultima hora, el señor Ricardo Roa, producto de una decisión bien dividida y discutida por parte de la junta directiva de Ecopetrol, ha debido apartarse de la riendas de la petrolera, primero en ejercicio de vacaciones causadas y luego en ejercicio de una licencia no remunerada hasta el mes de junio, pasadas las elecciones, en tanto la investigación avanza y se aclaran las aguas. El periódico El Tiempo en su medio digital, hizo despliegue del hecho como si fuera un revés del gobierno del presidente Petro, en claro reflejo del manoseo político al que me refiero.

sábado, 21 de marzo de 2026

Miscelánea - Risaralda en el congreso

 

Risaralda en el congreso

                                            (Foto Caracol Radio)


Por James Cifuentes Maldonado



Cuando apenas se sabe del cierre de escrutinios para la elección de representantes a la cámara en todo el país y está a punto de consolidarse la elección del nuevo Senado, quisiera uno pasar la página y ocuparse de otros temas más amenos, más livianos. Sin embargo, aun caben algunas reflexiones sobre lo que queda en el cotarro político local y nacional, previo a la contienda por la presidencia de la República.
En el caso de la Cámara de Representantes, el escenario no puede ser más propicio, en el sentido de que tienen voz cuatro movimientos políticos diferentes, El Pacto Histórico, el Partido de la U, el Centro Democrático y el Partido Liberal, toda una variedad ideológica para todos los gustos, cuyo primer reto es sintonizarse para tirar para un mismo lado, Risaralda.
En el caso de Senado, hay que volverlo a decir, sacamos pecho, no con uno, sino con tres curules, situación con la que muy pocos contaban; hay muchos que, como yo, no vieron venir el sorprendente desempeño de las listas cerradas de esa colectividad. Por decirlo de alguna manera, esta región se actualiza respecto de la dinámica que ha tenido la izquierda en el resto del país. Esperemos que esto sea positivo y que signifique una mirada diferente para Pereira y Risaralda, ya que en este cuatrienio la cosa estuvo cuesta arriba, por cierto desdén del gobierno de Gustavo Petro.
Sobre la fórmula presidencial Paloma Valencia - Juan Daniel Oviedo, tengo que decir que no me sorprendió; eso era lo que tenía que suceder, Oviedo sabía a lo que se sometía haciéndose contar en la consulta de la derecha, por lo tanto, haber sacado el cuerpo, aprovechando su cuarto de hora para ir en busca de la Alcaldía de Bogotá, que era lo lógico, pudo haberlo hecho quedar mal, más de lo que hoy se ve, porque, muchos dicen que ese matrimonio es por conveniencia, que es artificial. Yo trato de ver lo positivo en todo y me doy por satisfecho, ya que por primera vez vamos a ver al Centro Democrático, con el expresidente Uribe la cabeza, hablando de cosas diferentes, que no sean los tres huevitos. La forma que tiene el expresidente para referirse a la comunidad LGBTIQ+, llamándolos “no heterosexuales”, me parece muy suyo, tan peyorativo como cuando llamó “caballito discapacitado” a Antanas Mockus.
Por el lado de la Consulta de las Soluciones, mi reconocimiento para Claudia López, que se inclinó por elegir como fórmula vicepresidencial a Leonardo Huerta, quien, paso a paso y con mucha mística, ha tornado su proyecto político en toda una realidad y ya nadie le quita lo bailao, pase lo que pase.  Todo un acto de Lealtad de Claudia López, que habla bien de su seriedad y descarta que su interés por el paisano haya sido solo instrumentalizarlo.
Finalmente, un lamento y un eterno descanso por la campaña (si se pudiera hablar de campaña) del Profesor Sergio Fajardo; me temo no va a ser presidente en esta oportunidad ni en las que siguen; tendrá que llevar a cuestas, por el resto de sus días, el peso de su indeterminación. Lamentablemente, muy a mi pesar, el electorado sólo responde a las propuestas de los extremos. El mundo actual ya no sabe de cortesías ni mesuras, ni quiere pensar en propuestas moderadas. La política se ha convertido en un océano rojo y nada hace pensar que eso vaya a cambiar en el corto plazo.



miércoles, 11 de febrero de 2026

Miscelánea - En memoria del senador Soto

 


Por James Cifuentes Maldonado 

 

Celebro la iniciativa del Diario del Otún de dedicar, con generosidad, sus páginas para hacer pedagogía con las elecciones que se avecinan, explicando de manera sencilla qué es lo que los colombianos nos jugaremos el próximo 8 de marzo, cuando se elija una nueva conformación del Congreso de la República y además se lleven a cabo las consultas interpartidistas para elegir los precandidatos que, ya con el codiciado rótulo de candidatos, irán a la primera vuelta de la elección del nuevo presidente que se hará en mayo. 

En la edición del fin de semana pasado El Diario tituló “La baja cuota del Eje Cafetero en el Senado” abriendo la reflexión sobre la importancia que tiene para un territorio pequeño como Risaralda la elección de los senadores que, de un total de 108 escaños actualmente solo 3 proceden del Eje Cafetero, entre ellos dos de Risaralda. Un dato verdaderamente preocupante si se tiene en cuenta que el otrora poderoso Departamento de Caldas solía tener una bancada parlamentaria de lujo.  Al parecer, el Eje Cafetero no solamente es una región propicia para vivir y hacer negocios sino también para sacar votos, lo que se deduce de la cantidad de vallas con rostros de perfectos desconocidos que vienen de otras zonas del país para hacerse contar principalmente en Pereira, Armenia o Manizales, teniendo en cuenta que los senadores se eligen por circunscripción nacional.  

Igualmente hizo El Diario una remembranza de los senadores que ha tenido Risaralda en su corta historia político administrativa, que como se entenderá no son muchos, refrescando en mi memoria los que más recuerdo, por lo alto que escalaron y lo influyentes que fueron en la Política Colombiana, Juan Guillermo Ángel Mejía y Rodrigo Rivera Salazar, expresidentes uno del Senado y el otro de la Cámara y, por supuesto, María Isabel Mejía Marulanda que podría decirse fue nuestra “cacica” y representó con sobrada combatividad y dignidad a la mujer cafetera. 

Con los demás nombres referidos por el Diario no tengo lío y asumo que haber logrado ser senadores en una región donde eso es tan difícil ya es de por si un logro colosal; por eso es que  leí y releí muchas veces el artículo del que les hablo y hasta le puse el buscador al PDF y no podía creerlo, que en esa lista de exsenadores por Risaralda no estuviera Carlos Enrique Soto Jaramillo. Llegué a pensar dos cosas, o que el líder más prominente de la ciudadela Cuba no fue senador o que la perdida de investidura de la que fue objeto le hubiera quitado el honor de ser mencionado por la prensa pereirana. Por eso me fui a Wikipedia para estar tranquilo y me encontré este nada despreciable palmarés para una persona de extracción popular como lo fue Carlos Enrique: Concejal de Pereira, Diputado por la Asamblea de Risaralda, Representante a la Cámara, en estos tres casos por dos periodos, para finalmente llegar al senado donde estuvo entre 2010 y 2017. 

Ante el olvido de EL Diario, que espero no haya sido intencional, dejo esta fe de erratas, como desagravio en el caso del senador Soto (Q.E.P.D.), querido por unos y odiado por otros, eso ya es del anecdotario, pero senador al final y mi invitación muy especial a que pensemos muy bien por quien vamos a votar en Risaralda, si es que queremos volver a tener dos senadores y sobre todo si queremos que uno de ellos sea mujer. No merecemos menos.