miércoles, 11 de febrero de 2026

Miscelánea - En memoria del senador Soto

 


Por James Cifuentes Maldonado 

 

Celebro la iniciativa del Diario del Otún de dedicar, con generosidad, sus páginas para hacer pedagogía con las elecciones que se avecinan, explicando de manera sencilla qué es lo que los colombianos nos jugaremos el próximo 8 de marzo, cuando se elija una nueva conformación del Congreso de la República y además se lleven a cabo las consultas interpartidistas para elegir los precandidatos que, ya con el codiciado rótulo de candidatos, irán a la primera vuelta de la elección del nuevo presidente que se hará en mayo. 

En la edición del fin de semana pasado El Diario tituló “La baja cuota del Eje Cafetero en el Senado” abriendo la reflexión sobre la importancia que tiene para un territorio pequeño como Risaralda la elección de los senadores que, de un total de 108 escaños actualmente solo 3 proceden del Eje Cafetero, entre ellos dos de Risaralda. Un dato verdaderamente preocupante si se tiene en cuenta que el otrora poderoso Departamento de Caldas solía tener una bancada parlamentaria de lujo.  Al parecer, el Eje Cafetero no solamente es una región propicia para vivir y hacer negocios sino también para sacar votos, lo que se deduce de la cantidad de vallas con rostros de perfectos desconocidos que vienen de otras zonas del país para hacerse contar principalmente en Pereira, Armenia o Manizales, teniendo en cuenta que los senadores se eligen por circunscripción nacional.  

Igualmente hizo El Diario una remembranza de los senadores que ha tenido Risaralda en su corta historia político administrativa, que como se entenderá no son muchos, refrescando en mi memoria los que más recuerdo, por lo alto que escalaron y lo influyentes que fueron en la Política Colombiana, Juan Guillermo Ángel Mejía y Rodrigo Rivera Salazar, expresidentes uno del Senado y el otro de la Cámara y, por supuesto, María Isabel Mejía Marulanda que podría decirse fue nuestra “cacica” y representó con sobrada combatividad y dignidad a la mujer cafetera. 

Con los demás nombres referidos por el Diario no tengo lío y asumo que haber logrado ser senadores en una región donde eso es tan difícil ya es de por si un logro colosal; por eso es que  leí y releí muchas veces el artículo del que les hablo y hasta le puse el buscador al PDF y no podía creerlo, que en esa lista de exsenadores por Risaralda no estuviera Carlos Enrique Soto Jaramillo. Llegué a pensar dos cosas, o que el líder más prominente de la ciudadela Cuba no fue senador o que la perdida de investidura de la que fue objeto le hubiera quitado el honor de ser mencionado por la prensa pereirana. Por eso me fui a Wikipedia para estar tranquilo y me encontré este nada despreciable palmarés para una persona de extracción popular como lo fue Carlos Enrique: Concejal de Pereira, Diputado por la Asamblea de Risaralda, Representante a la Cámara, en estos tres casos por dos periodos, para finalmente llegar al senado donde estuvo entre 2010 y 2017. 

Ante el olvido de EL Diario, que espero no haya sido intencional, dejo esta fe de erratas, como desagravio en el caso del senador Soto (Q.E.P.D.), querido por unos y odiado por otros, eso ya es del anecdotario, pero senador al final y mi invitación muy especial a que pensemos muy bien por quien vamos a votar en Risaralda, si es que queremos volver a tener dos senadores y sobre todo si queremos que uno de ellos sea mujer. No merecemos menos.


miércoles, 20 de agosto de 2025

Miscelánea - La resignificación de las Fiestas de la Cosecha

 

 

Por James Cifuentes Maldonado 

(Escrito el 17 de agosto de 2025) 

El que lo vive es el que lo goza, es la frase con la que los barranquilleros invitan a vivir su carnaval. Pues bien, en el caso del Carnaval de la Cosecha, es exactamente igual. Los que, como yo, salimos tarde el pasado sábado y nos enloquecimos buscando en vano un lugar en Maraya para parquear, nos perdimos de un gran espectáculo, según cuentan los que tuvieron el privilegio de estar ahí en el vallado de la 30 de agosto o incluso danzando en el desfile que es la verdadera esencia de carnavalear. 

La muestra de carnavales, fiestas y expresiones culturales de otras regiones y ciudades e incluso otros países, es una interesante iniciativa de la presente administración que ha venido tomando fuerza como una forma fresca, rica y novedosa de proyectar nuestras fiestas que se habían venido a menos y que hoy, al juzgar por la afluencia de público y especialmente de turistas nacionales y extranjeros, amerita que se mantenga y se institucionalice. 

Aburrido por no haber visto el Carnaval, asistí al Show de la Plancha organizado en la Circunvalar y allá me desquité; les dejo aquí mis impresiones. 

No tenía idea que Christopher hacia parte del listado de artistas en el Show; les confieso que antes de que iniciara no daba un peso por él; pero que grata sorpresa, que señor tan honrado en su oficio, se ganó al público con sus interpretaciones, su energía, su carisma y su empatía al mirar hacia atrás y dirigirse varias veces a los espectadores que estaban tras la tarima; un gesto muy significativo, cantó para todos, una nota que queda para reflexionar sobre el valor de la inclusión. 

Mención especial para las mujeres, las solistas y los grupos locales que tuvieron su espacio en el espectáculo de la plancha en las Fiestas de la Cosecha 2025 y supieron aprovecharlo, La Baterista, Las Entusadas y Alexa, lograron que el público entrara en calor desde un comienzo. Super. 

Y lo mejor, con “Hay amores” entró Sergio Fachelli para romper el hielo y con la misma canción se despidió, cuando con buen humor y mucha mística musical, con una voz casi intacta, ya había logrado poner uno de los puntos más altos de la velada, con un público cantando sus canciones con el solo fondo de la guitarra. Todo un mérito para un intérprete que solo reconocen los seguidores de culto del género de la balada. Un cantante maravilloso de ese pedacito de tierra llamado Uruguay pero de donde han brotado talentos descomunales como Julio Sosa, Jorge Drexler y el Cuarteto de Nos, sin hablar de sus poetas como Mario Benedetti, sus pensadores como Eduardo Galeano y el mero mero del tango, porque dicen que Gardel es de allá, de Tacuarembó. 

Puede que suene un poco exagerado, pero no lo es; igual que esperé toda una vida para ver al Deportivo Pereira campeón, nunca perdí la esperanza de ver cantar a Fachelli. Hoy siento pena de escuchar mis alaridos desgarrados, cuando junto con el artista canté “No te quiero perder” mi canción favorita; sólo los que han seguido la plancha y la balada, como yo, lo entenderán y sabrán disculpar el oso. 

A la alcaldía de Pereira gracias por rescatar las Fiestas de La Cosecha, con una pereiranidad más grande que nunca. El sábado pasado en el show de la Plancha, sentí algo, que si no es felicidad, se le parece mucho.

miércoles, 21 de mayo de 2025

Miscelánea - Despecho pereirano

                    Foto La Patria

 

Por James Cifuentes Maldonado


Me muevo en un entorno laboral y profesional de gran camaradería, donde el tema del futbol ocupa un lugar muy importante en la agenda y en las conversaciones que a diario tenemos, muy especialmente cuando se ha jugado la última fecha del torneo local o incluso de otras ligas, porque la mitad de los contertulios son seguidores del Barcelona y la otra del Madrid, unos de Boca y otros de River, unos de la Juventus y otros del Inter y casi todos del Liverpool, porque nos volvimos ingleses cuando Luchito Díaz llegó a la Premier League.

Pero no nos vayamos tan lejos, quedémonos acá, donde los gustos se debaten entre los equipos tradicionales como Millonarios, Junior, Cali, América o Santa Fe, los coperos como Nacional o el Once Caldas o los que, siendo históricos, han ganado muy poco como Pereira y Bucaramanga, con hinchadas sufridas pero agradecidas como la nuestra.

Pues bien, en esta oportunidad esta columna es por encargo y responde a la tusa que nos ha dejado la eliminación del amado, que nuevamente se ha quedado por fuera de los cuadrangulares finales. Son muchos los sentimientos encontrados que merecen ser expresados para hacer la catarsis colectiva sobre la frustración que nos deja quedar por fuera otra vez de la fiesta, muy a pesar de contar con un equipo que si bien tiene una nómina corta, los jugadores, luego de la llegada de Rafael Dudamel, demostraron que eran lo suficientemente competitivos y que podían lograr más. Porque en Colombia, aunque los títulos y la historia pesan, cualquier equipo bien armado, bien motivado y bien pago puede ser protagonista y campeón.

Entonces … ¿Qué nos pasó? Un sector de mis amigos responde a esta pregunta con bronca, apretando los dientes, diciendo que lo sucedido no ha sido fortuito, que no hay tal de que de un momento a otro los futbolistas se acordaron de jugar, que con el técnico Suarez eran muy malos y que don Dudamel simplemente se transformaron. ¡No señor!, algo pasó y ese algo es que había una fractura en el equipo, los canales de comunicación en la organización del Deportivo Pereira se ensuciaron con el ruido de los atrasos de la nómina (ya no hay la paciencia de otros tiempos), sumado a la falta de liderazgo de un estratega que como Luis Fernando Suarez, de categoría mundialista, le faltó la ambición y el hambre de los que nunca han ganado nada, razón por la cual se encogió de hombros y se limitó a ir y venir como un zombi en la raya, desde donde ya era incapaz de transmitir la fuerza que el equipo necesitaba.

Eso dicen mis amigos; que fue una conspiración, igualito a cuando la Selección Colombia de mayores boicoteó a Carlos Queiroz y echaron por la borda el proyecto de ir al Mundial de Qatar; cuando reaccionaron ya era muy tarde, es decir, la misma película que vivimos el pasado lunes con un Pereira aguerrido, con mucho futbol en los pies, pero arrastrando el lastre de los puntos perdidos y la presión, como una navaja afilada en el cuello, de no tener margen de error, de tener que hacerlo todo perfecto, de conseguir en 7 partidos lo que no hizo en 13, como el estudiante desaplicado.

Ya está, ya lo dijimos, mis amigos y yo podemos seguir en paz; en el próximo torneo será. La fe sigue intacta y esperamos que el equipo no se desbarate, que se refuerce en lo deportivo y en lo moral.

jueves, 8 de mayo de 2025

Miscelánea - Esa tal crisis no existe



Por James Cifuentes Maldonado

Mientras la oposición se debate en los mecanismos para depurar y definir los candidatos y precandidatos a la carrera presidencial  de 2026, y se les viene la noche, con una Vicky Dávila que no cuaja y no convoca, mientras entre María Fernanda Cabal, Paloma valencia y Miguel Uribe se da una rapiña en la que los tres pierden, y por el lado de los tribunales el dueño del aviso, el Dr. Álvaro Uribe Vélez, está absorbido por un proceso penal pesado y eterno donde nada más la defensa ha puesto 80 testigos, en una estrategia de enredar y enredar, a ver si la prescripción llega, el presidente Gustavo Petro se fortalece y avanza entre escándalos, movilizaciones indígenas, consejos de ministros disfrazados de alocuciones y otros desaguisados como tratar de HP a todo el que se le atraviese y lo incomode.  

No importa si en la calle y en los corrillos a Petro no lo bajan de drogadicto y travesti, el hombre va para adelante, con su cirugía, su reloj y sus disparates en las redes, pero con el viento a favor por el buen desempeño de la economía, nunca un dólar estuvo tan estable, en el nivel ideal para todos, importadores, exportadores y turistas, con su recién estrenada presidencia en la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños  - CELAC y el último triunfo diplomático al lograr para Colombia la secretaría adjunta de la Organización de los Estados Americanos – OEA, con la escritora colombo- uruguaya Laura Gil.

Así que a Petro no le importa, que le sigan diciendo lo que sea, mientras un segundo período para la Colombia Humana parece tomar fuerza en los buenos números de las encuestas de Gustavo Bolivar, quien lidera entre los candidatos de la izquierda pero también por encima de los de centro y derecha; “presidente lo amo, lo amo” no se avergüenza en decir en medios el célebre autor de la novela Sin tetas no hay paraíso.

Petro me hace recordar el efecto teflón que en su momento tuvo el expresidente Uribe, al que no le entraba ni la magnífica, como hubiera dicho mi abuelo, pero con una gran diferencia, que en el caso presente a Petro le alcanza el revestimiento hasta para blindar y proteger a sus más caros escuderos que, aunque antagonizan y se sacan los cueros cada pueden, ahí están, más parados que nunca, por supuesto me refiero a la novel canciller Laura Sarabia y a ese desastre y prohombre al mismo tiempo que tenemos de ministro del interior, el indestructible Armando Benedetti. 

En su caso el expresidente Uribe siempre ganó, solo perdió con el intento de segunda reelección, y su popularidad y su fama de “mano fuerte y corazón grande” lo seguirán hasta la tumba, aunque en el camino muchos de sus más fieles y cercanos colaboradores hayan caído en desgracia, ya sea en una cárcel o en el exilio por no decir destierro. No mencionemos nombres para no molestar.  Como diría el finado Juan Gabriel “lo que se ve no se pregunta”.

En fin, amigos de la derecha, pónganse las pilas porque como vamos habrá reelección en cuerpo ajeno …¿será porque aún no nos hemos vuelto como Venezuela?

Adenda. Al momento de escribir estas notas ya ha iniciado el cónclave en el Vaticano y hago mis votos para que Francisco reencarne rapidito en el nuevo pontífice y la iglesia católica siga en su apertura, con la filosofía cristiana del amor, la solidaridad y el perdón, imponiéndose sobre siglos de conservadurismo, intolerancia y exclusión, exclusión de las mujeres, por supuesto; las sacerdotisas, “obispas” y “cardenalas” brillan por su ausencia en estos tiempos modernos, la jerarquía eclesiástica romana es una foto del año 1400 …  ¿hasta cuándo?





jueves, 1 de mayo de 2025

Miscelánea - Tríptico

 

 
Por James Cifuentes Maldonado
 
 
Haciendo gala del título de esta columna, en esta oportunidad me ocuparé de los siguientes avisos parroquiales.
 
Como lo comenté por este mismo medio, no baja la cresta de la ola en relación con el fallecimiento del Papa Francisco y su largo funeral, con las descomunales concentraciones de personas que quisieron verlo y darle el último adiós, las que intervinieron en las distintas homilías y los ríos humanos que presenciaron el cortejo fúnebre en el recorrido a la Basílica de Santa María La Mayor. No queda duda que Jorge Bergoglio fue querido y dejó huella.  Como ahora nos montaremos en la puesta en escena del Cónclave, a propósito de mis inquietudes sobre el recambio en El Vaticano, hago eco de las palabras del español Javier Cercas, el autor del Libro “El loco de Dios en el fin del mundo”, quien tuvo el privilegio de acompañar al Santo Papa en su viaje a Mongolia, quien con suma determinación ha declarado que Francisco no hizo ninguna revolución, que eso es lo que sigue, ya que el trabajo realizado por Francisco se concentró en sentar las bases para una iglesia católica más abierta y más democrática. Que así sea.  
 
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Me sumo a las voces que están de plácemes por el desempeño del Deportivo Pereira, como dice Eduardo Luis “el equipo que uno verdaderamente ama”, que con la llegada del estratega Rafael Dudamel ha dado un cambio de la noche al día; en su estreno con la divisa Matecaña me quedé con el guayabo del empate en Santamarta pero con muy buenos pálpitos, que se ratificaron en los encuentros con el Deportivo Cali y con el Junior de Barranquilla que hace mucho tiempo dejó de ser “tu papá”. Sólo los que compartimos esta pasión entendemos lo que se siente cuando el equipo gana, la semana laboral se hace más llevadera y vamos por ahí con la sonrisa de oreja a oreja comentando con todo el que se atraviesa las posibilidades de clasificar a la final.  A la fecha al Pereira le restan 5 partidos y en mis cuentas debería ganar 3 y empatar 2 para lograr la hazaña, si no resultara así, nos consolaremos diciendo que tenemos una muy buena base para el segundo semestre.  Hoy no seremos felices pero tenemos a Dudamel. 
 
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Encendí la radio ayer en la mañana y no podría dar crédito a lo que estaba escuchando; el tristemente célebre Emilio Tapia, condenado por los escándalos de corrupción del carrusel de la contratación de Bogotá, reincidente en el caso del internet para Centros Poblados, aclarándole a una periodista de La W Radio, que en este último embrollo no era verdad que se hubieran embolatado 55 mil millones, porque en realidad solo se perdieron 15 mil. Se le reconoce al señor Tapia que al haber cumplido su condena, justa o injusta, tiene todo el derecho de dar la cara y pedir perdón a la sociedad como en efecto lo hizo, sin embargo, resultaron de muy mal gusto los muchos pasajes de la entrevista en los que trató de explicar y justificar lo injustificable.  Mucho se dice que cuando se cae en desgracia, todos tenemos una segunda oportunidad, pero en este caso parece aplicar el adagio popular de que "vaca ladrona no olvida el portillo"; el zar de la contratación alcanzó a admitir que se había reunido con un hijo de Miguel Rodríguez Orejuela para hablar de Drogas la Rebaja, pero que eso no pasó de ahí … será creerle.

martes, 22 de abril de 2025

Francisco: U N F E N Ó M E N O


Por James Cifuentes Maldonado 

Esta es mi interpretación sobre unas declaraciones que el Papa Francisco hizo alguna vez a la prensa, y donde explicaba el papel de las religiones en la sociedad. Dijo algo así como que: Las religiones no encierran verdades absolutas y, en su mística, sin renunciar a la propia creencia, están llamadas a unir y llevar a la humanidad a la armonía; porque la fe, más que una diferencia, representa un nexo, un canal espiritual, un avance de las culturas y de los pueblos, una oportunidad para dar sentido a la existencia y coexistir.

En el segundo año de su papado a Francisco se le atribuyeron las siguientes afirmaciones que levantaron roncha y causaron revuelo, por lo que luego las tuvo que matizar: 

“Al igual que la fábula de Adán y Eva, vemos el infierno como un recurso literario’.

“Todas las religiones son verdaderas, porque son verdad en los corazones de todos aquellos que creen en ellos. ¿Qué otro tipo de verdad está ahí? En el pasado, la iglesia ha sido muy dura con los que consideró inmorales o pecaminosos. Hoy en día, ya no hay juicio. Como un padre amoroso, nunca condenemos a nuestros hijos”. 

Luego, en lo que fuera una de sus ultimas intervenciones públicas, dijo, palabras textuales: “No puede haber paz sin libertad de religión, libertad de pensamiento, libertad de expresión y respeto por las opiniones de los demás”. 

Cosas como esas, de parte del maximo jerarca de una institución intolerante y anquilosada en el pasado como la iglesia católica, hacen de Francisco un fenómeno muy dificil de igualar o de repetir.   Una pena que vengamos a conocerlo en toda su estatura como humanista y en su dimensión como lider ahora con su muerte.  Era una golondrina haciendo verano. Deberíamos tratar de emularlo, para honrar la memoria del que más que una autoridad fue un verdadero pastor, que intentó construir un mundo mejor predicando con el ejemplo de su sencillez, su austeridad, su empatía y su afinidad y preocupación por los desvalidos y los debiles. 

Éramos felices con Francisco y no lo sabíamos.

miércoles, 9 de abril de 2025

Miscelánea - La alegría de leer

 

 
Por James Cifuentes Maldonado
 
 
Suelo tener la sensación de que la mayoría de cosas interesantes o importantes en la vida me han llegado tarde o, más bien, yo he llegado tarde a ellas; una de esas cosas, la afición a la literatura.
 
Leer, en el caso de algunas obras, solo es posible cuando uno está preparado; pongo como ejemplo Cien Años de Soledad, la obra cumbre de Gabriel García Márquez, que intenté abordar a mis 20 años y no fui capaz; como muchos que le tienen pereza a esa novela, me perdí en esa maraña genealógica que plantea el autor, alrededor de la familia Buendía y de Macondo, dónde a mitad del libro un no sabe dónde está parado ni de quién carajos se está hablando. Con el tiempo, en mi caso ya con medio siglo encima, cuando logré captar el gusto y el encanto del realismo mágico, cuando me dejé seducir por la fantasía, cuando me enfoqué en el valor de los relatos y no en el relator, cuando entendí las verdades que allí se dicen disfrazadas de ficción, fue cuando por fin me enganché y literalmente devoré las 500 páginas en dos días.
 
Igualmente, ya estando grandecito, descubrí la maravilla del Quijote de la Mancha, esa joya de la literatura castellana escrita hace ya 420 años, que nadie, absolutamente nadie debería perderse, sin importar cuánto tome leerlo; el Caballero Hidalgo, nos lleva al imaginario de esa época en la que vida era más lenta, cuando el tiempo era más largo, cuando había espacio para pensar, para imaginar, porque no de otra forma, habría sido posible que Cervantes se inventará todas esas aventuras de un señor con el cerebro achicharrado de tanto leer novelas sobre caballerías y su humilde escudero, que abandonó su casa y su familia para seguirlo; Sancho Panza, que a mi juicio es el adulto en la habitación, el que, partiendo de su humildad, su sencillez y de su aparente ignorancia, es el que reflexiona y dice las cosas más sabias, en su afán de mantener a su jefe en la sensatez y la cordura.
 
Ahora voy por la mitad de “1984” la novela escrita por George Orwell que me ha hecho entender el concepto de la distopía, que según el diccionario es la “Representación ficticia de una sociedad futura de características negativas causantes de la alienación humana”. Lo especial de esta obra es que fue escrita entre 1947 y 1948, por un señor que se imaginó el mundo de la década de los ochentas, pero cuya narrativa casi profética ha venido a materializarse 41 años después, porque el mundo del gran vigilante, El Gran Hermano, está sucediendo hoy, en una sociedad que cada vez más renuncia a la libertad, al conocimiento y a los principios democráticos, atados al celular, que en la novela Orwell llama la “telepantalla”, por donde le dictan a la gente todo lo que debe hacer. Hoy, gracias a la tecnología, al abuso en el manejo de los datos personales en las redes sociales y a la apología de un mundo vacío, reactivo, insensible y frívolo, es que ha sido posible que en Estados Unidos hayan elegido a un presidente como Donald Trump, que nos tiene arrodillados en una guerra arancelaria. En el increíble mundo de Orwell hay una cosa que se llama “el versificador” con el que se fabrican las canciones que el gobierno decide que la gente escuche, quizás eso se parezca a lo que hoy llamamos Inteligencia Artificial.  
 
Hay que leer, nunca es tarde.