sábado, 21 de marzo de 2026

Miscelánea - Risaralda en el congreso

 

Risaralda en el congreso

                                            (Foto Caracol Radio)


Por James Cifuentes Maldonado



Cuando apenas se sabe del cierre de escrutinios para la elección de representantes a la cámara en todo el país y está a punto de consolidarse la elección del nuevo Senado, quisiera uno pasar la página y ocuparse de otros temas más amenos, más livianos. Sin embargo, aun caben algunas reflexiones sobre lo que queda en el cotarro político local y nacional, previo a la contienda por la presidencia de la República.
En el caso de la Cámara de Representantes, el escenario no puede ser más propicio, en el sentido de que tienen voz cuatro movimientos políticos diferentes, El Pacto Histórico, el Partido de la U, el Centro Democrático y el Partido Liberal, toda una variedad ideológica para todos los gustos, cuyo primer reto es sintonizarse para tirar para un mismo lado, Risaralda.
En el caso de Senado, hay que volverlo a decir, sacamos pecho, no con uno, sino con tres curules, situación con la que muy pocos contaban; hay muchos que, como yo, no vieron venir el sorprendente desempeño de las listas cerradas de esa colectividad. Por decirlo de alguna manera, esta región se actualiza respecto de la dinámica que ha tenido la izquierda en el resto del país. Esperemos que esto sea positivo y que signifique una mirada diferente para Pereira y Risaralda, ya que en este cuatrienio la cosa estuvo cuesta arriba, por cierto desdén del gobierno de Gustavo Petro.
Sobre la fórmula presidencial Paloma Valencia - Juan Daniel Oviedo, tengo que decir que no me sorprendió; eso era lo que tenía que suceder, Oviedo sabía a lo que se sometía haciéndose contar en la consulta de la derecha, por lo tanto, haber sacado el cuerpo, aprovechando su cuarto de hora para ir en busca de la Alcaldía de Bogotá, que era lo lógico, pudo haberlo hecho quedar mal, más de lo que hoy se ve, porque, muchos dicen que ese matrimonio es por conveniencia, que es artificial. Yo trato de ver lo positivo en todo y me doy por satisfecho, ya que por primera vez vamos a ver al Centro Democrático, con el expresidente Uribe la cabeza, hablando de cosas diferentes, que no sean los tres huevitos. La forma que tiene el expresidente para referirse a la comunidad LGBTIQ+, llamándolos “no heterosexuales”, me parece muy suyo, tan peyorativo como cuando llamó “caballito discapacitado” a Antanas Mockus.
Por el lado de la Consulta de las Soluciones, mi reconocimiento para Claudia López, que se inclinó por elegir como fórmula vicepresidencial a Leonardo Huerta, quien, paso a paso y con mucha mística, ha tornado su proyecto político en toda una realidad y ya nadie le quita lo bailao, pase lo que pase.  Todo un acto de Lealtad de Claudia López, que habla bien de su seriedad y descarta que su interés por el paisano haya sido solo instrumentalizarlo.
Finalmente, un lamento y un eterno descanso por la campaña (si se pudiera hablar de campaña) del Profesor Sergio Fajardo; me temo no va a ser presidente en esta oportunidad ni en las que siguen; tendrá que llevar a cuestas, por el resto de sus días, el peso de su indeterminación. Lamentablemente, muy a mi pesar, el electorado sólo responde a las propuestas de los extremos. El mundo actual ya no sabe de cortesías ni mesuras, ni quiere pensar en propuestas moderadas. La política se ha convertido en un océano rojo y nada hace pensar que eso vaya a cambiar en el corto plazo.



miércoles, 11 de febrero de 2026

Miscelánea - En memoria del senador Soto

 


Por James Cifuentes Maldonado 

 

Celebro la iniciativa del Diario del Otún de dedicar, con generosidad, sus páginas para hacer pedagogía con las elecciones que se avecinan, explicando de manera sencilla qué es lo que los colombianos nos jugaremos el próximo 8 de marzo, cuando se elija una nueva conformación del Congreso de la República y además se lleven a cabo las consultas interpartidistas para elegir los precandidatos que, ya con el codiciado rótulo de candidatos, irán a la primera vuelta de la elección del nuevo presidente que se hará en mayo. 

En la edición del fin de semana pasado El Diario tituló “La baja cuota del Eje Cafetero en el Senado” abriendo la reflexión sobre la importancia que tiene para un territorio pequeño como Risaralda la elección de los senadores que, de un total de 108 escaños actualmente solo 3 proceden del Eje Cafetero, entre ellos dos de Risaralda. Un dato verdaderamente preocupante si se tiene en cuenta que el otrora poderoso Departamento de Caldas solía tener una bancada parlamentaria de lujo.  Al parecer, el Eje Cafetero no solamente es una región propicia para vivir y hacer negocios sino también para sacar votos, lo que se deduce de la cantidad de vallas con rostros de perfectos desconocidos que vienen de otras zonas del país para hacerse contar principalmente en Pereira, Armenia o Manizales, teniendo en cuenta que los senadores se eligen por circunscripción nacional.  

Igualmente hizo El Diario una remembranza de los senadores que ha tenido Risaralda en su corta historia político administrativa, que como se entenderá no son muchos, refrescando en mi memoria los que más recuerdo, por lo alto que escalaron y lo influyentes que fueron en la Política Colombiana, Juan Guillermo Ángel Mejía y Rodrigo Rivera Salazar, expresidentes uno del Senado y el otro de la Cámara y, por supuesto, María Isabel Mejía Marulanda que podría decirse fue nuestra “cacica” y representó con sobrada combatividad y dignidad a la mujer cafetera. 

Con los demás nombres referidos por el Diario no tengo lío y asumo que haber logrado ser senadores en una región donde eso es tan difícil ya es de por si un logro colosal; por eso es que  leí y releí muchas veces el artículo del que les hablo y hasta le puse el buscador al PDF y no podía creerlo, que en esa lista de exsenadores por Risaralda no estuviera Carlos Enrique Soto Jaramillo. Llegué a pensar dos cosas, o que el líder más prominente de la ciudadela Cuba no fue senador o que la perdida de investidura de la que fue objeto le hubiera quitado el honor de ser mencionado por la prensa pereirana. Por eso me fui a Wikipedia para estar tranquilo y me encontré este nada despreciable palmarés para una persona de extracción popular como lo fue Carlos Enrique: Concejal de Pereira, Diputado por la Asamblea de Risaralda, Representante a la Cámara, en estos tres casos por dos periodos, para finalmente llegar al senado donde estuvo entre 2010 y 2017. 

Ante el olvido de EL Diario, que espero no haya sido intencional, dejo esta fe de erratas, como desagravio en el caso del senador Soto (Q.E.P.D.), querido por unos y odiado por otros, eso ya es del anecdotario, pero senador al final y mi invitación muy especial a que pensemos muy bien por quien vamos a votar en Risaralda, si es que queremos volver a tener dos senadores y sobre todo si queremos que uno de ellos sea mujer. No merecemos menos.